3, 2, 1 Empieza la contrarreloj. Rompe las correas. Revienta el muro. Huye. Rompe tu camisa. Salta vallas. El asfalto quema tus pies. Trepa muros de hormigón. Abre la boca. Saliva. Traga. Muerde. Enseña dientes. Grita. Tensa tus músculos. Salta al edificio contiguo. Frena al bordillo, respira. Mira la ciudad muerta. Descuélgate. Sigue corriendo. De muro en muro. No pares. Atraviesa el desierto. Llega hasta el abismo. Cierra los ojos. Coge impulso. Salta al vacío. La caída es eterna. Por fin eres libre.
Levantar la rodilla del suelo Tragar la saliva guardada bajo la lengua Sabor a metal Mirar al cielo y sentir Sentir el tránsito de la lluvia desde el cielo a la tierra Seguir apretando la mandíbula Pero seguir. Cierra los ojos El estallar de las gotas en el rostro Sentir como después del estallido sigue suave Deslizando Pero sigue. Abre los ojos Sintiendo la mano en el pecho Pero no en la espalda No en el hombro. Sigues aquí, sientes Sigues aquí Sigues Sí
Unos dedos suaves juguetean en mi vientre. Se encoge. Los escalofríos hacen que mi espalda se corve. Calor. Los dedos suben y juegan. Más escalofríos. Calor. Más calor. Muerdo mi labio inferior. Tu cálido aliento en mi piel, erizándome. Sube por mi pecho, a mi cuello. "Eres mía." Se arrastran los susurros por mi oído. Lato más y más fuerte. Intento volver las tornas y mis muñecas están sujetas por tus manos. "Aquí solo juego yo." Un escalofrío y más calor. Muerdo tu labio. Nuestras bocas luchan, tu mano comienza a jugar con mi pelo. Ahora yo sujeto tus muñecas sobre tu cabeza. Nuestros cuerpos se tocan, rozan. Erizan. Me acerco a tu oído y te susurro tras morderte la oreja. "Ahora, me toca a mi" Bajo con mi boca recorriendo cada rincón de tu torso desnudo, sintiendo cada latigazo de tu espalda y tu cadera que me reclama. Llego a tus caderas... Paro. Te sonrío mientras tu muerdes tu labio. Intentas levantarte y muevo la cabeza para decirte que no...
Comentarios