Sarya

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sábado, 28 de mayo de 2011

14 Octubre

Línea que dibujas en mis labios mortífera. Sangre que sientes con tus dientes, que aún los noto en mis latidos.


Salvaje de naturaleza dócil indomable. Besos de miel suave y cristal frágil.

Miradas de hielo. Miradas de lava. Miradas imantadas.

Llora, se que lo necesitas.

Ríe, se que lo necesitas.

Besa, se que lo necesitas.

Pura droga sin cortar me siento de la llamada de tus labios.

Lato y respiro para que tú me oigas. Me mofo de mis complejos cuando estoy contigo.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Capítulo 0



Me miré los pies. Aquí volvía a estar, en la azotea con los pies colgado tras la cornisa. Exhalando el humo de mis pulmones.  Mis pies descalzos sentían en la piel el frío del viento de estar a siete pisos de altura.  
Cerré los ojos para oírte mejor.  Intentabas acercarte sin que me diera cuenta, pero era tarde y sonreí.  No oí tus pasos, oí tu corazón.
-          Tendrás que ir cambiando de lugar de reflexión. -Dijiste con una sonrisa en la cara mientras ponías tu temblorosa mano en mi hombro. – Este ya lo conozco.  Sé dónde encontrarte cuando te ocultas de mí.
-          Hay muchas maneras de ocultarse.- Dije alternando mi mirada entre tu rostro y mi mano humeante.
Si supieras como soy de verdad, nunca hubieras venido a buscarme. Saldrías corriendo.  Me quedo pensando todo esto mientas me hipnotizo con el bamboleo de mis pies colgando.  No he hecho nada para merecerte, nunca te merecí ni te merezco. Sonrío. ¿Cómo será mi otro yo para hacer que vengas tras de mi cada vez que huyo a mi madriguera?
-          ¡Oye! ¡Te estoy hablando! ¿Ya has vuelto a subirte a tu burbuja? –Asentí . –Pues ve bajando que tenemos que irnos.
Entonces cogí tu mano,  me besaste al final de la mandíbula y sonrojado y sonriente me puse las deportivas y bajé contigo.

martes, 24 de mayo de 2011

Ayúdame, ayúdote

Dos días que la soledad es mi compañera.
Dos días que me siento palillo de madera en el suelo de un bar.
Dos días que me siento h en el castellano hablado.
Dos días que siento el frío suelo de la habitación aislada.
Como la lágrima contenida por mi pómulo descendente.

Me siento abandonada, como una taza de té a la que solo le quedan los posos.
Me siento tan querida, como los restos de comida que no se come nadie.
Solo busco que alguien me apriete fuerte entre sus brazos, que me hagan de fortaleza.
Solo busco que me tiendan la mano para salir del fondo del pozo.

Sé que estás ahí.
Sabes que te necesito.
Solo debes darte cuenta de que existo.
Y sólo te dejaré hacerlo cuando me dejes que te ayude a ti.

lunes, 16 de mayo de 2011

Explotaré



Energía repartida por mi cuello, boca y brazos hasta mis manos que exhala y tensa.

Impotencia de un latir de cráneos al unísono.

Irrita el surgir de problemas como topos, por donde menos lo esperas y hasta debajo de las piedras. Cuando pierdes de vista uno, sin poder expulsar relajado el aire de mis pulmones, surge otro.

Miradas fugaces al pasado, sin olvidar ni perdonar y con el corazón y el alma parcheado. Palabras vacías que pronuncias y escuchas día a día. Sin querer. Sin pensar. Sin sentir.

Cerrar los ojos y mandar un beso al aire, por los sentimientos, los presentes y los pasados. 

Y dejar mi cuerpo vagar a la deriva, descansando.


viernes, 6 de mayo de 2011

Reflejo

Vidrios que hacen desnudas las almas, los gritos rotos y las sonrisas, gestos de ira.
Pieles que dicen más del pasado que del futuro. Que dicen más de lo que viene de dentro que lo de fuera.
Labios que versan mejor sellados que en movimiento.
Sonrisas tristes más sinceras que cualquier palabra fuera de un espejo.
En el reflejo mi mayor enemigo. En el reflejo mi mayor verdad.
Días enteros. Con las llemas contra el cristal frío del espejo, apretando la mano y llorándole a un reflejo. Es mi alma la que me mira y yo me asusto cual conejo, de solo verle los dientes a mi demonio mientras frunce el entrecejo.
Ahí está mi otra mitad que terminará por salir al mundo y destrozar todo lo que un día creé. De un solo coletazo.
Por eso a veces me pregunto, si ésta máscara tan débil, valdrá la pena.
Y en el reflejo. Mirada de las que asustan y dientes de los que se sacan.

:):